MEMORIAS AFEMV
A lo largo de los años, AFEMV ha ido creciendo junto a las necesidades de las personas con enfermedad mental y sus familias en Valdemoro.
Esta es la evolución de nuestro trabajo, nuestros programas y nuestro compromiso.
Más de 20 años acompañando a personas y familias en salud mental en Valdemoro
Desde el año 2000, AFEMV ha crecido junto a las necesidades reales de las personas con enfermedad mental y sus familias, convirtiéndose en un recurso esencial de apoyo, orientación y acompañamiento en el municipio.
Inicios: cuando las familias se unieron para ayudarse
La Asociación de Familiares de Enfermos Mentales de Valdemoro (AFEMV) nació en enero del año 2000, cuando 15 familias decidieron unirse ante una realidad común: la falta de recursos y apoyo para atender adecuadamente a sus familiares con enfermedad mental.
Tras el cierre de las instituciones psiquiátricas residenciales, muchas familias comenzaron a asumir en solitario el proceso de rehabilitación psicosocial, sin información, sin formación y sin acompañamiento.
AFEMV surge para cubrir ese vacío: apoyar, orientar y acompañar tanto a las personas con enfermedad mental como a sus familias.
Cuando la ayuda empezó a crecer y organizarse
Con el paso de los años, cada vez más personas comenzaron a acudir a la asociación en busca de orientación y apoyo. AFEMV empezó a estructurar servicios estables de información, atención psicológica y coordinación con los recursos socio-sanitarios del municipio.
La asociación comenzó a trabajar de forma coordinada con el Hospital Universitario Infanta Elena, los Servicios Sociales y el Ayuntamiento, convirtiéndose en un puente entre las familias y los recursos públicos.
La creación de programas y talleres terapéuticos
Con la experiencia acumulada, AFEMV puso en marcha programas y talleres dirigidos a favorecer la autonomía, la autoestima y la integración social de las personas con enfermedad mental, a la vez que se ofrecía apoyo y formación a sus familias.
Entre ellos se encuentran:
-Taller de estimulación cognitiva y memoria con evaluación previa
-Taller de prensa, donde se elabora la revista trimestral El Tornillo Perdido
-Taller de informática y nuevas tecnologías
-Taller de manualidades con exposición en mercadillos solidarios
-Taller de ocio y tiempo libre en el municipio
-Grupos de ayuda mutua
-Escuela de familias
-Atención psicológica y acompañamiento a domicilio
Estos espacios trabajan habilidades cognitivas, sociales y emocionales, combatiendo uno de los mayores problemas asociados a la enfermedad mental: el aislamiento.
El papel del voluntariado y la sensibilización social
AFEMV incorporó y formó a personas voluntarias en salud mental que colaboran activamente en los talleres, el acompañamiento a citas médicas y el apoyo domiciliario.
Paralelamente, la asociación desarrolla una intensa labor de sensibilización en Valdemoro mediante mesas informativas, charlas en centros culturales e institutos, festivales anuales como “Mentes Soñadoras” y la difusión de su revista.
AFEMV no solo ayuda a las familias, también trabaja para cambiar la mirada de la sociedad hacia la salud mental.
AFEMV hoy: un recurso consolidado en Valdemoro
El crecimiento de actividades y servicios ha sido constante. Entre 2009 y 2013 el número de socios creció un 173%, reflejo de la necesidad real de este recurso en el municipio.
Actualmente, AFEMV cuenta con profesionales de la psicología y el trabajo social, voluntariado formado, espacios cedidos por el Ayuntamiento para actividades de mañana y tarde, y una coordinación continua con los recursos sanitarios y sociales.
La labor continuada de la asociación ha contribuido, entre otros logros, a la creación del Centro de Día Juan Pablo II para personas con enfermedad mental grave y crónica en el municipio.
Cada año, nuevas personas y familias acuden a AFEMV en busca de apoyo, confirmando la importancia de esta asociación como parte fundamental del tejido social y sanitario de Valdemoro.
Hoy, AFEMV sigue trabajando con el mismo objetivo con el que nació en el año 2000: que ninguna persona con enfermedad mental ni ninguna familia se sienta sola en su proceso.
